Aquí comienzan mis memorias en forma de canciones. A lo largo y ancho de este blog iré relatando mis memorias de la mejor manera que creo que puedo hacer y es sin duda con la banda sonora de mi vida. No seguíré ningún orden consciente (subsconsciente quien sabe) sino simplemente de manera espontánea irán brotando canciones, discos o artistas que de alguna u otra manera me han dejado una huella profunda. Alguno ha salido ya a la luz, como el caso de
Alice in Chains o
Héroes del Silencio, pero oficialmente hoy se inaugura esta sección por lo que supongo que estos grupos volverán a aparecer en otro momento.
La primera canción con la que empiezo es
We all need some light del grupo
Transatlantic, disco
Smpte (año 2000)

El objetivo, crear un disco a lo vieja escuela Pink Floyd, Yes, The Beatles... Como buen disco de rock progresivo que se precie tiene canciones de 15-20 minutos y hasta una de 30, pero entre medias aparece el tema que nos ocupa para de forma lenta y conmovedora dejar al personal totalmente rendido a sus pies. El título del disco hace referencia a las iniciales de los miembros del grupo StoltMorsePortnoyTrEwavas aunque parece ser que también era un código que usaban en el estudio de grabación.
¿Cómo llega a formar parte de mi banda sonora? Pues a través de
Mike Portnoy, batería del grupo
Dream Theater a los que admiro y respeto profundamente. Musicazos como la copa de un pino.
Interesándome por los trabajos que desarrollan cada uno al margen del grupo (que no son pocos dada su enorme calidad y sus inquietudes) un buen día descubro a
Transatlantic (como otro día descubrí, por ejemplo
Liquid Tension Experiment) y viendo el pedigrí del resto de miembros de la banda la cosa prometía, como luego pude comprobar.
El disco es sencillamente muy bueno, pero si nos centramos en We all need some light descubrimos una canción lenta aparentemente simple pero con una sensibilidad realmente acojonante y una letra sentida y con mensaje.
No puedo evitar que la piel se me erice cada vez que escucho esta canción y que me recorra por el cuerpo un escalofrío. Por alguna razón que desconozco este tema entra en perfecta armonía con mi organismo por lo que se merece de sobra abrir estas memorias sonoras.
Como no podía ser de otro modo este tema formó y forma parte de la banda sonora de uno de los días más importantes de mi vida: el día que me casé.